lunes, 17 de septiembre de 2018
martes, 11 de septiembre de 2018
Volvieron...
Prende la luz...
Sólo queda el eco del grito ensordecedor que retumbó dentro de esas cuatro paredes...
Luego, silencio absoluto... excepto por los latidos del corazón acelerado que golpea dolorosamente contra el pecho.
Luego, silencio absoluto... excepto por los latidos del corazón acelerado que golpea dolorosamente contra el pecho.
Sus pupilas se mueven de un lado a otro, asustadas, buscando, pero no... no hay nada.
Sigue petrificada intentando que el cuerpo reaccione.
La garganta le arde...
El pecho le duele...
Las pulsaciones no bajan...
Su respiración... agitada
El tiempo pasa...
Ahora, algo más calma y más cansada que antes, se recuesta con esfuerzo.
Se tapa fuertemente buscando desaparecer pero antes extiende su mano para apagar la luz y quedar, de nuevo, a oscuras...
Solo oye a su mente diciéndole una y otra vez: “sólo fue un sueño...”
Y así, cierra los ojos...
Hasta que venga el próximo...
lunes, 10 de septiembre de 2018
Una y otra vez...
Una y otra vez...
levantar la cabeza y ponerse en pie.
Preparando la cara para el próximo...
domingo, 9 de septiembre de 2018
Vivimos Rápido
a que la vida nos espere.
La vida es lenta, muy lenta,
y nosotros vamos rápido, muy rápido.
Comemos rápido,
hablamos rápido y dormimos rápido,
mientras la vida no entiende
de esos espacios temporales estresados.
La vida es eso que pasa
mientras nosotros corremos.
Vivimos esperando el momento perfecto,
sin utilizar el momento y hacerlo perfecto.
Ese momento donde nos preocupamos más
por lo material que por nosotros mismos.
Vivimos esperando
que la jornada termina para llegar a casa,
vivimos esperando que sea viernes
(olvidando que el que no es feliz un miércoles
tampoco lo será el fin de semana).
Vivimos esperando que lleguen los puentes,
las vacaciones, el verano.
Vivimos esperando que pase algo,
y lo único que pasa
es la vida...
J. Butragueño
jueves, 6 de septiembre de 2018
miércoles, 15 de agosto de 2018
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